miércoles, 28 de octubre de 2009

*Consejo de vida Nº 2*

"Trata a los demás como desearías que te trataran a tí".

*Seven Lies*

Estoy algo inquieta porque decidí dejar el Internet, es decir, no para siempre pero sí la mayoría de las horas del día, y así dedicarme a cosas más productivas. Sí, el Internet NO es productivo. Pero el punto es que en éste etapa de transición admito que no he continuado con mi fic “Seven Lies”, y temo que no esté listo para cuando Curious? regrese; pero lo peor es que ya van tres semanas ¡por lo que también debo comenzar con el capítulo nueve!

*Mi proyecto de felicidad*


Todo el mundo desea ser feliz, y esa es una verdad. Hace poco leí interesantes artículos sobre éste tema, y como resultado decidí crear mi propia entrada sobre el asunto.

Lo mío se trata de una especie de recopilación de lo que entendí. No estará completa porque no lo leí todo, pero éste no será mi único post sobre la felicidad así que a medida que lea más, escribiré más entradas.

Lo primero que entendí es que cuando dicen que las personas ya tienen todo lo que necesitan para ser felices es porque nosotros ya somos felices, sólo que no lo sabemos. Se supone que nacimos felices, así vinimos, por lo que buscamos algo que ya tenemos. Lo que sucede es que no nos sentimos felices todo el tiempo, ya sea por sentimientos como la tristeza y la ira.

De éstos dos sentimientos nacen muchos otros, como la impotencia, la indignación, el miedo, la desesperanza, la exasperación, la impaciencia e incluso la falta de emoción alguna.

Otras cosas que merman nuestra felicidad son estados de pensamiento como la negatividad, el pesimismo, el egoísmo, la envidia y la apatía; pero fuera de todo esto, aún seguimos siendo felices, el problema es que con menos frecuencia, lo que nos lleva a una especie de desesperación que deseamos transformar en felicidad.

Esto a su vez nos confunde y nos obliga a desear, o más bien, a pensar que si tenemos algo más entonces seremos más felices. Podemos desear dinero, posición, mejores relaciones, nuevas amistades, nuevas cosas materiales… pero aún si obtenemos todo esto, nadie dice que de verdad nos sentiremos más felices, de hecho, estaremos más frustrados al darnos cuenta de que no sirvió de nada, y es aún más frustrante para aquellos que ni siquiera pudieron obtener lo que desearon.

Entonces, según ésta idea, tenemos que aprovechar lo que ya tenemos, disfrutarlo y ser felices con ello, y así ya no desearemos más. No se trata de ser conformistas, sino de evitarnos un duro camino de ira y dolor que no nos conducirá a nada y menos a la felicidad. Querer algo más no está prohibido, pero no debemos pensar que nuestra satisfacción dependerá de si lo optemos o no.

También leí que la tristeza en sólo un estado de negación. Mientras más dura sea la situación más nos negaremos a aceptarla y más doloroso será, es por eso que aceptar lo que sucede como una lección, una experiencia o simplemente algo que ya no podemos remediar pero que ocurrió por una razón así no la entendamos, aliviará ese dolor y nos sentiremos mejor. También el estado de depresión es algo que se elige. Puedes estar triste pero elegir no estarlo, y así la tristeza desaparecerá.

Lo siguiente es acerca de nuestras actividades diarias. Aparentemente pasar mucho tiempo en la computadora, juegos de videos, televisión o simplemente no haciendo nada productivo durante el día nos convierte en personas retraídas con baja autoestima. Por lo que lo mejor es practicar un deporte y/o un arte, estudiar y realizar actividades divertidas pero útiles en grupo con amigos para ser más feliz y mejor como persona. Salir al aire libre en lugar de ser sedentarios también nos hará sentir mejor.

Decidí poner en práctica todo esto. Quizá estoy loca pero yo también quiero ser feliz.

*¿Cómo evitar sabotearnos a nosotros mismos?*



Bien es sabido que el ser humano es capaz de cosas increíblemente sorprendentes si así se lo propone, no obstante, también es de conocimiento general que todos tenemos obstáculos que sobrepasar antes de cumplir nuestras metas; lo que no es tan evidente es que la mayor parte de esos obstáculos nos los imponemos nosotros mismos.

Es cierto, y no es culpa de nadie. En realidad es una conducta aprendida que prevalece en todas las sociedades alrededor del mundo, derivada de miedos y presiones ejercidas por los individuos con los que nos relacionamos, independientemente de quien se trate. Como cuando nos desanimamos porque alguien parece tener más habilidades para algo que nosotros.

Los síntomas más frecuentes de ésta condición son: creernos incapaces de hacer algo; no intentar sobrepasar nuestros límites por el temor; cerrarnos ante la idea de que no nacimos para ciertas cosas o simplemente no gozamos de algún talento u oportunidad; rendirnos fácilmente; no creernos merecedores de algún logro personal; sentirnos inconformes con nosotros mismos…

Los síntomas son numerosos, pero estos son los más frecuentes. Básicamente el “auto sabotaje” puede ser considerado baja autoestima o un derivado de la misma, sin embargo, no hablamos de la misma cosa y es por eso que quiero darles ciertos consejos útiles para salir de ésta crisis existencial.

1- Mente positiva: si te cachas a ti mismo diciendo algo como “no puedo”, “es imposible”, “jamás seré tan bueno(a) para eso” o sencillamente “es muy difícil”, recuerda que eso es sólo lo que tú piensas, mas no significa que sea la verdad.

Piensa positivo, revierte esas ideas, créete capaz de todo, pues no hay nada más poderoso que la mente y te sorprenderías de lo que un simple cambio de pensamiento puede lograr. Si crees que todo es posible, entonces lo es, y teniendo esto en tu cabeza sabrás que no debes rendirte, pues si luchas un poco más, los resultados de tu esfuerzo serán incluso mayores a lo que esperabas.

2- Trabaja duro: esfuérzate, entrena y practica para conseguir tus metas. Todos, incluso aquellos a los que solías considerar mejor que tú tuvieron que pasar por esto. Puedes ser lo que quieras si te esfuerzas en conseguirlo y mantienes la motivación necesaria para trabajar cada día sin rendirte, aún cuando el camino por recorrer parezca demasiado largo.

Cuando sientas que has perdido tu visión y tu motivación no retrocedas pero tampoco permanezcas en el mismo punto. Piensa positivo, créelo, recuerda lo que deseas, y continúa batallando hasta el final.

martes, 27 de octubre de 2009

*¿Cómo puedo ser popular?*


Me he dado cuenta de que dentro de nuestra sociedad una de las preguntas mayormente formulada no sólo dentro de los parámetros de la adolescencia sino también de la adultez, junto con “¿cómo tener mucho dinero?” es “¿cómo ser muy popular?”. Es como si éste fuese el secreto que todos desean.

Ya vi una pregunta así en Yahoo respuestas. Yo me animé a contestar y extrañamente el usuario que preguntó escogió mi respuesta como “mejor respuesta”. No creo que lo que yo dije sea la verdad de la verdad, era sólo mi punto de vista, pero como estoy segura de que los que comenzaron a leer éste post también googlearon “¿cómo ser popular?”, supongo que no me queda más remedio que también ofrecerles mi ayuda.

Esperar a que te den una técnica específica es completamente inútil. Si quieres el secreto de la popularidad... es sencillo: no se trata de lo que debes hacer, sino de lo que no debes:

1-No debes demostrar inseguridad ante nadie, ni ante ti mismo.
2-No debes intentar llamar la atención de ninguna manera, o te convertirás en el payaso y te rechazarán por seguro.
3-No muestres demasiado interés en el talento natural de los demás para ser popular, o demostrarás que te crees inferior a ellos.
4-No descartes la idea de ser parte importante de algún deporte, excepto ajedrez.
5-No presumas de tu dinero o posición, o parecerás engreído.
6-No rechaces la amistad de aquellos que te la ofrezcan a menos que estés seguro de que podrían afectarte, después de todo, la popularidad no es admiración de otros, sino llevarte bien con muchas personas.
7-No hagas algo que afecte tu reputación y si no tienes, construye una, pero no a base de la manipulación de los demás...
Sigue esas reglas básicas y serás popular...

Ésta fue mi respuesta, pero ahora quisiera agregarle unos cuantos consejos más, sólo para el bienestar personal.

8-No mires a nadie como si te creyeras superior.
9-No hagas algo que creas incorrecto sólo para ser parte del grupo.
10-No tengas miedo de decir lo que piensas.
11-No te dejes cohibir por nada ni nadie.
12-No reveles todos tus secretos.

Y lo más importante:

13-No confíes en aquellos que también sean populares.

Seguramente dirán: “los últimos consejos son inútiles si de verdad deseas ser popular”. Pues no, y les explicaré por qué.

Si te crees superior, tu grupo de verdaderas amistades se reducirá a cero, pues aquellos a los que consideras tus iguales, seguramente también se creen superiores a ti. Sin importar lo mucho que desees formar parte de un grupo, no hagas algo que no te conviene, primero porque quizá ellos se burlarán de ti, pero los demás te admirarán por tener convicción y por decir lo que piensas sin miedo. Serás popular, pero serás querido realmente.

No te cohíbas, no significa que puedes hacer el ridículo, significa que puedes y DEBES ser tú mismo en todo momento. Serás popular, pero serás conocido.

No reveles todos tus secretos porque habrá quienes los usarán en tu contra, y generalmente esos serán los demás populares. Tenlo por seguro.

Espero que ésta entrada te haya servido de algo.

*Cómo desarrollar una buena historia. I parte*


Ya he leído títulos como éste en infinidades de sitios y blogs por toda la red. Pero a decir verdad, ninguno me parece realmente útil. Con esto no quiero decir que sean inútiles o inservibles, o que estoy despreciando el esfuerzo que todos se tomaron en escribirlos, sino que generalmente alguien que se está iniciando en el mundo de la escritura necesita más ayuda que sólo “elige el tema, diseña los personajes e inspírate” para sentirse seguro y escribir algo decente.

Es por eso que decidí escribir mi propio curso de escritura literaria. Si están interesados en nuevas técnicas de escritura, ya sea para fanfictions, libros o simples cuentos y relatos, aquí les dejo la manera en la que yo lo hago:

Ya sé que la mayoría del tiempo se dice que lo primero que debes hacer antes de escribir una historia es elegir el tema, o sea, la categoría en la que se va delimitar, sin embargo, para mí es más fácil comenzar eligiendo la trama.

La trama es de lo que se va a tratar la historia; lo que va a pasar a lo largo de ésta, el universo en el que se desarrolla, y por su puesto tener en mente al menos quién será su protagonista. No es necesario que detallen nada, con sólo la idea es suficiente, y así se habrán ahorrado muchos pasos.

Claro que tener una idea principal no funciona para todos, pues es bastante común que alguien se levante un día diciendo “quiero escribir una historia”, pero no había pensado de qué se iba a tratar hasta ese momento, y admito que hallar inspiración no es tan sencillo. En éste caso lo mejor es seguir el consejo de todos y escoger un tema primero. Así es como debe hacerse:

1- Tema.
2- Época.
3- Ubicación geográfica.
4- Documentación.
5- Personajes.
6- Cantidad de capítulos.
7- Línea principal de la historia.
8- Línea secundaria.
9- Comenzar a escribir.

Tema: los temas son muy variados, e incluso pueden escoger más de uno. Lo temas más comunes son misterio, romance, acción, aventura, fantasía, ciencia ficción, tragedia, horror, humor, drama, suspenso, histórica, etc.

Yo nombro las más comunes, pero hay muchas otras, y como ya dije, puede ser una mezcla de varias, como por ejemplo puede ser una historia de aventura con un pequeño romance, algo de suspenso, y lo que todo el mundo quiere: humor.

Puedes elegir las categorías que desees y aunque a la primera parezcas obtener algo sin sentido e imposible de hacer, te aseguro que si te esfuerzas en crear algo original y bien hecho, el resultado valdrá la pena.

Época: Es bueno, para un universo bien estructurado, escoger la época en la que se desarrollará la historia. Esto lo puedes hacer en dos partes: primero escoger entre pasado, presente y futuro. Segundo, escoger la era o el año específico.

Por ejemplo si escoges el pasado, después puedes elegir entre la era medieval, el romanticismo, la era victoriana, las cruzadas, o incluso más atrás durante el imperio chino o la era faraónica. De hecho existen cientos de eras antiguas entre las cuales elegir, por tal razón lo mejor es investigar un poco primero o escoger un año y luego averiguar a qué período pertenece.

Si por otro lado escogen el presente, entonces por supuesto que la cosa será más sencilla, pues ya sabes la mayor parte de lo que necesitas saber. O si escoges el futuro, entonces te advierto que debes gozar de una gran imaginación, puesto que como el futuro es un misterio te tocará inventar un universo basado en cómo piensas que viviremos en el año 3000 o más allá. Para esto también puedes inspirarte en películas y cómics futuristas como Star Wars o SkyDoll o revistas sobre avances tecnológicos; sin embargo, si decides escribir una historia del futuro entonces ésta también formaría parte de la categoría “Ciencia ficción”.

Ya tienen una historia de de aventura, romance, suspenso, y humor que se desarrolla en los años 20. Eso un comienzo.

Ubicación geográfica: esto es mucho más fácil que todo lo anterior, pues como su nombre lo indica, se trata de escoger el país, región o continente en el que todo acontecerá. Ésta parte, no obstante, es muy divertida, ya que ni siquiera tiene que ser un país real, sino que puede ser uno inventado, o incluso un mundo completamente ficticio.

Si la historia es futurista, pueden escoger un planeta, o inventar una galaxia nueva…

Continúa en Cómo desarrollar una buena historia. II parte.

sábado, 24 de octubre de 2009

*Animales no tan malignos*


Indagando, indagando encontré éste dato muy curioso: Existen venenos de varias serpientes que ayudan al corazón e incluso son mejores que los medicamentos recetados. Por ejemplo, la serpiente australiana segrega una toxina de su veneno que baja la presión arterial y la estabiliza tal como lo hacen los medicamentos antihipersentivos. Eso se logra por la síntesis de un péptido en su veneno muy similar a uno que produce de manera natural nuestro organismo cuando sufrimos un infarto, el cual ayuda al cuerpo a sobreponerse del evento cardiovascular. Solo que la cantidad que segrega el reptil es mayor.